Depresión · 8 min de lectura
Tristeza de domingo: 7 señales y qué hacer cuando llega la tarde
La tristeza de domingo no es un trastorno, pero pesa. Te explico por qué llega al final del fin de semana, siete señales para reconocerla y cómo manejarla.
Maggie PulidoPsicóloga clínica· Actualizado el 12 de octubre de 2026

En este artículo
La tristeza de domingo, también llamada depresión de domingo, es ese bajón que llega cuando el fin de semana termina y el lunes asoma. No es un trastorno, pero merece atención. Te cuento por qué aparece, siete señales para reconocerla y qué puedes hacer.
¿Sientes que el domingo por la tarde es el momento más gris de tu semana? ¿Pasas de la alegría del viernes a un desánimo que crece a medida que se acerca la noche del domingo? Si te ocurre, no eres la única persona: en consulta lo escucho con mucha frecuencia.
Qué es la tristeza de domingo
Es una caída del estado de ánimo que se concentra en la tarde y la noche del domingo: la sensación de que todo se derrumba, de que la tristeza te invade y de que tus preocupaciones se vuelven más intensas. En inglés se conoce como Sunday scaries, y combina algo de tristeza con bastante ansiedad anticipatoria por la semana que empieza.
Quizá te hayas preguntado si esto es una depresión o el inicio de una. La llamada «depresión de domingo» no es un trastorno mental ni figura como tal en los manuales diagnósticos, como el DSM. Una depresión va mucho más allá de un día de la semana. Pero que no sea un diagnóstico no quiere decir que no te cause malestar ni que no merezca tu atención.
Por eso no te recomiendo etiquetarte como alguien que «tiene depresión de domingo». Puedes nombrarlo de otra manera, más justa y más útil: «emocionalmente me cuestan los domingos, y estoy trabajando en ello».
Por qué aparece al final del fin de semana
Hay varias razones que pueden explicar lo que te pasa. Estas son las que más veo:
- Te afecta salir de la rutina. Entre semana el trabajo ocupa casi todo tu tiempo: hay tareas, metas y horarios que te dan una sensación de estabilidad. Sin esa estructura, no sabes muy bien qué hacer contigo.
- Te culpas por descansar. El domingo está pensado para el descanso, pero por lo que aprendiste en tu historia personal sientes que no mereces relajarte ni tener tiempo libre.
- Tienes tiempo para pensar. Entre semana, las responsabilidades no dejan espacio para darle vueltas a las cosas. El domingo baja el ritmo, la mente divaga y empiezas a sobrepensar.
- Te sientes solo. Entre semana compartes con compañeros y el viernes hay planes. El fin de semana la vida social depende más de ti, y si te cuesta, la soledad crece hasta su punto máximo el domingo por la noche.
- Te cuesta organizar tu tiempo libre. Sabes qué hacer de lunes a viernes, pero no has encontrado una forma de descansar de verdad. Acabas con series y redes sociales sin levantarte de la cama.
- Llenas el fin de semana de actividades. Para no desperdiciar ni un minuto, haces tantas cosas que el domingo por la noche ya no puedes más del cansancio físico y mental.
Cada una de estas situaciones tiene un impacto en lo que piensas y en lo que sientes. Por eso, aprender a trabajar con ellas es lo que te ayudará a que el domingo pese menos.

Un detalle importante: pasar muchas horas frente a pantallas, entre series, redes sociales e internet, favorece la inactividad. Y la inactividad, lejos de descansarte, suele dejar el ánimo más bajo al final del día.
7 señales de que los domingos se te hacen cuesta arriba
No existe una lista oficial de síntomas, porque no es un trastorno. Pero estas son siete señales con las que muchas personas se identifican y que indican que vivir el domingo de forma saludable te está resultando difícil:
- Le tienes miedo al lunes.
- Notas fatiga, dolor de cabeza o molestias de estómago que aumentan a medida que avanza la noche del domingo.
- Pasas buena parte de la tarde o la noche del domingo sobrepensando.
- Al final del día sientes que tu libertad se ha terminado.
- Temes que llegue el domingo por lo que sabes que vas a sentir: miedo, culpa, desesperanza, tristeza o soledad.
- Te repites frases como «otra semana más», «qué pereza, mañana es lunes», «ojalá siempre fuera fin de semana» o «no aproveché el fin de semana».
- Tu ansiedad aumenta conforme avanza el fin de semana y llega a su punto más alto el domingo por la noche.

Detrás de estas señales suelen aparecer emociones como frustración, rabia, culpa, arrepentimiento o soledad. Si las molestias físicas son intensas o frecuentes, coméntalo también con tu médico para descartar otras causas. Y si el domingo por la noche te cuesta dormir, te puede servir leer sobre el insomnio por ansiedad.
Cómo manejar la tristeza de domingo
Cerrar el fin de semana con una caída de ánimo no tiene por qué ser la norma. Lo que piensas y sientes el domingo por la noche se puede trabajar, mirar desde una perspectiva más sana y convertir en decisiones que te hagan sentir mejor.
Identifica qué la provoca
Empieza por reconocer qué está detrás de tu estado de ánimo. Estas son algunas situaciones que encuentro a menudo en mi experiencia clínica:
- Mucha carga de trabajo o poca satisfacción laboral.
- Un nivel alto de estrés durante la semana.
- No hiciste lo que habías planeado o sientes que no fuiste «productivo».
- Comparas tus fines de semana con los que ves en redes sociales.
- Las actividades agradables se concentran solo en el fin de semana, o son muy pocas.
Trabaja con lo que sientes y piensas
- Reconoce las emociones que te provoca esa situación: ansiedad, culpa, frustración, amargura, nostalgia.
- Revisa la creencia que hay detrás. Por ejemplo: «mis fines de semana tienen que ser completamente productivos». Si quieres profundizar, mira este video sobre pensamientos irracionales y lo que no te han contado sobre ellos.
- Diseña dos estrategias concretas para afrontar la situación que más te afecta, y aplícalas de forma constante durante varias semanas.
- Apóyate en hábitos saludables tanto el fin de semana como entre semana: comer bien, moverte aunque sea con paseos cortos, pasar tiempo con personas queridas, escuchar música, tomarte descansos de las redes y dormir lo suficiente.
Cambia la forma de vivir el domingo
Algunas ideas sencillas que ayudan a muchas personas: dejar organizados el viernes los primeros pendientes del lunes, reservar para la tarde del domingo un plan agradable y tranquilo en lugar de dejarla vacía, y repartir los momentos de disfrute a lo largo de la semana para que el domingo no sea la última oportunidad de pasarlo bien.
Si lo que te ocurre se parece más al bajón de volver al trabajo después de un descanso largo, también te puede interesar lo que escribí sobre la depresión postvacacional, porque comparten muchos mecanismos.
Cuándo buscar ayuda profesional
Te sugiero pedir ayuda profesional en estos casos:
- Si este estado de ánimo se repite cada semana y te cuesta cada vez más recuperarte.
- Si sientes que se acentúa el domingo, pero en realidad está presente casi todos los días.
- Si ya tienes un diagnóstico de ansiedad o de depresión.
- Si afecta otras áreas de tu vida: faltas al trabajo los lunes, evitas los planes familiares del domingo o tu relación de pareja se resiente.
Cuando la tristeza deja de ser de un solo día, conviene distinguir bien. Este artículo sobre la diferencia entre tristeza y depresión te puede orientar, y en la página sobre depresión y cómo la trabajo en terapia te explico las señales y el abordaje. No lo dejes pasar: este malestar puede empeorar si no se atiende.
Preguntas frecuentes
¿La tristeza de domingo es una depresión?
No. La tristeza de domingo, o depresión de domingo, no es un diagnóstico clínico, sino un malestar que se concentra al final del fin de semana. La depresión implica un ánimo bajo o una pérdida de interés que se mantiene casi todos los días durante semanas. Si notas que tu tristeza no se limita al domingo, conviene que lo valore un profesional de la salud mental.
¿Por qué me da ansiedad el domingo por la noche?
Porque tu mente se adelanta a la semana que empieza: pendientes, reuniones, presión laboral. A eso se suman el fin de la rutina del fin de semana, más tiempo para sobrepensar y, a veces, culpa por no haber aprovechado el descanso. Es una ansiedad anticipatoria. Organizar el lunes con antelación y planear una tarde tranquila ayuda a reducirla.
¿Qué son los Sunday scaries?
Es la expresión en inglés para describir la mezcla de ansiedad y tristeza que muchas personas sienten el domingo por la tarde, al pensar en la vuelta al trabajo o a los estudios. No es un trastorno, pero es una experiencia muy común. Suele estar relacionada con el estrés laboral, la poca satisfacción con la rutina o la dificultad para descansar de verdad.
¿Cómo dejar de sentirme mal los domingos?
Identifica qué lo provoca, revisa las creencias que hay detrás, como la exigencia de ser siempre productivo, y diseña estrategias concretas: preparar el lunes el viernes, planear algo agradable el domingo por la tarde y repartir el disfrute a lo largo de la semana. Si el malestar se repite cada semana o se extiende a otros días, busca ayuda profesional.
De esta salimos juntos
— MaggieSi tienes pensamientos de hacerte daño o sientes que no vale la pena seguir, no esperes: busca ayuda de inmediato en el servicio de urgencias más cercano o en la línea de atención en crisis de tu país. Este artículo es informativo y no reemplaza la atención profesional.

Escrito por
Maggie Pulido
Psicóloga clínica. Más de 15 años acompañando en terapia a personas con ansiedad, desde la terapia cognitivo-conductual y la de aceptación y compromiso. Sesiones online y en español.





