Ansiedad generalizada

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Ansiedad generalizada

Cuando tu cabeza no para

Vives pensando en los peores escenarios y te cuesta convivir con no saber qué va a pasar. En terapia buscamos que puedas vivir con más libertad, aunque no tengas todas las respuestas.

Maggie Pulido, psicóloga clínica, de pie junto a la ventana de su consultorio

Cómo se ve

Puede que te suene alguna de estas

  • Tu cabeza salta de una preocupación a otra.
  • Intentas anticipar todo lo que podría salir mal para sentir que estás preparado.
  • Te cuesta mucho quedarte con un «no sé» o esperar sin tener una respuesta.
  • Repasas conversaciones o decisiones buscando algo que pudiste haber pasado por alto.
  • Pides opiniones, compruebas o buscas información para sentirte más seguro.
  • Te cuesta concentrarte porque una parte de tu cabeza sigue ocupada pensando.
  • Tu cuerpo también lo siente: tensión muscular, cansancio, inquietud, problemas para dormir.
  • Incluso cuando algo se resuelve, no tarda en aparecer otra cosa por la que preocuparte.

No hace falta reconocerte en todas. Si tres o cuatro te suenan demasiado familiares, quizás ya hay algo que vale la pena trabajar en terapia.

Maggie Pulido sentada en un sillón frente a una biblioteca, mirando hacia la ventana

Qué hay debajo

No es que te preocupes «demasiado». Es que preocuparte se ha convertido en tu forma de existir.

Preocuparse es normal. En la ansiedad generalizada, el problema aparece cuando la mente intenta anticipar una y otra vez lo que podría pasar y le cuesta convivir con no saber.

Entonces empiezas a catastrofizar, sobreanalizar, comprobar o rumiar para reducir la incertidumbre. A corto plazo puede darte cierta sensación de control. A largo plazo, le enseña a tu mente que necesitas seguir preocupándote para estar preparado.

En terapia no trabajamos solamente sobre qué te preocupa, sino sobre cómo te estás relacionando con la preocupación y la incertidumbre, y qué haces cuando aparecen.

Lo que no es

  • No es falta de carácter ni incapacidad para controlar tu mente.
  • No se resuelve diciéndote que «no va a pasar nada».
  • No se va con fuerza de voluntad o «pensando en positivo».
  • No es lo mismo que estrés, aunque se parezcan por fuera.

También lo trabajamos aquí

Otras formas en que suele aparecer

Insomnio asociado a la ansiedad

Llega la noche y aparece la preocupación: «¿y si hoy tampoco puedo dormir?».

Lo que buscamosQue dormir deje de ser una lucha y la noche, un motivo más de ansiedad.

Ansiedad social

Una conversación, una reunión o conocer a alguien puede convertirse en horas pensando qué decir o qué pensarán de ti.

Lo que buscamosQue puedas volver a estar con otros sin sentir que tienes que vigilar cada cosa que haces.

Preguntas sobre el tema

Lo que más me preguntan

¿La ansiedad generalizada se cura?
Se trata, y con buenos resultados. La palabra «curar» encaja mal aquí, porque cierta preocupación es normal y necesaria. Lo que buscamos es que deje de dirigir tu vida y tus decisiones, y que puedas convivir con la incertidumbre sin tener que resolverla todo el tiempo.
¿Es lo mismo que estrés?
No, aunque se parezcan por fuera. El estrés suele tener una causa concreta y baja cuando esa situación se resuelve. En la ansiedad generalizada, cuando algo se resuelve, no tarda en aparecer otra cosa por la que preocuparte.
¿Necesito medicación?
Eso lo decide un médico o un psiquiatra, no yo: no doy indicaciones ni realizo cambios de medicación. Hay procesos que funcionan solo con psicoterapia y otros en los que la combinación ayuda. Si tu psiquiatra está haciendo ajustes, podemos adaptar la frecuencia de las sesiones para acompañar ese proceso.
¿Cuánto dura el tratamiento?
No hay un número de sesiones igual para todos. Depende de lo que esté ocurriendo en tu caso, de los objetivos que definamos y de cómo vayas avanzando. No trabajo con paquetes cerrados de sesiones.

¿Quieres retomar tu calma?

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