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Depresión

Cuando todo empieza a costar demasiado

Las cosas que antes disfrutabas ya no te generan lo mismo y hasta lo cotidiano requiere un esfuerzo enorme. En terapia trabajamos para que puedas recuperar, poco a poco, el contacto con tu vida.

Maggie Pulido de pie junto a la ventana, en un momento de reflexión

Cómo se ve

Puede que te suene alguna de estas

  • Las cosas que antes disfrutabas ya no te generan lo mismo.
  • Levantarte, bañarte, trabajar o hacer cosas cotidianas empieza a requerir un esfuerzo enorme.
  • Estás cansado incluso cuando aparentemente no has hecho mucho.
  • Te cuesta concentrarte, tomar decisiones o terminar cosas que antes hacías sin problema.
  • Te aíslas o empiezas a cancelar planes porque no tienes energía ni ganas.
  • Duermes mucho, duermes poco o tu sueño cambió considerablemente.
  • Tu cabeza se llena de culpa, autocrítica o pensamientos como «no puedo», «no sirvo» o «nada va a cambiar».
  • Sigues funcionando por fuera, pero cada vez te cuesta más sostenerlo.

No hace falta reconocerte en todas. Si tres o cuatro te suenan demasiado familiares, quizás ya hay algo que vale la pena trabajar en terapia.

Maggie Pulido sentada en un sillón junto a la ventana, en actitud de escucha

Qué hay debajo

No es simplemente estar triste. Es empezar a desconectarte de tu propia vida.

La depresión puede cambiar cómo te sientes, pero también cómo piensas, qué haces y cuánto participas en tu vida. Empiezas a tener menos energía, dejas actividades, te aíslas o postergas cosas porque todo requiere demasiado esfuerzo.

Y ahí puede aparecer un ciclo: cuanto menos haces y menos contacto tienes con actividades que antes te daban satisfacción, conexión o sensación de logro, menos oportunidades tienes de experimentar algo diferente a lo que la depresión te está haciendo sentir. Al mismo tiempo, pensamientos de desesperanza, culpa o inutilidad pueden hacer todavía más difícil volver a involucrarte.

En terapia no trabajamos simplemente para que «pienses positivo» o tengas más ganas. Trabajamos sobre los patrones de pensamiento y comportamiento que están participando en el problema y sobre cómo recuperar progresivamente contacto con tu vida.

Lo que no es

  • No es simplemente estar triste.
  • No es pereza ni falta de voluntad.
  • No significa que seas una persona negativa.
  • No se resuelve obligándote a «poner de tu parte» o pensar positivo.
  • No todas las personas con depresión se ven tristes o dejan de funcionar por completo.

Si estás pasando por un momento de crisis

Si tienes pensamientos de hacerte daño o sientes que no vale la pena seguir, no esperes a la lista de espera: busca ayuda de inmediato en el servicio de urgencias más cercano o en la línea de atención en crisis de tu país, y cuéntaselo a alguien de confianza. La terapia funciona con lista de espera y no es un servicio de atención inmediata.

Preguntas sobre el tema

Lo que más me preguntan

¿Cómo sé si es depresión o solo tristeza?
La tristeza es una emoción normal y suele ir y venir. En la depresión lo que cambia es más amplio y se sostiene en el tiempo: la energía, el interés, el sueño, la concentración, la forma en que te ves y cuánto participas en tu vida. Para saberlo en tu caso hace falta una evaluación; por eso el tratamiento empieza por entender qué está pasando.
¿Tengo que esperar a tener ganas para empezar?
No. Una parte importante del tratamiento es justamente no esperar a que primero aparezcan las ganas. Recuperamos actividades de forma progresiva, y muchas veces el ánimo empieza a cambiar después de hacerlo, no antes.
¿Necesito medicación?
Eso lo decide un médico o un psiquiatra, no yo: no doy indicaciones ni realizo cambios de medicación. Hay procesos que funcionan solo con psicoterapia y otros en los que la combinación ayuda. Si tu psiquiatra está haciendo ajustes, podemos adaptar la frecuencia de las sesiones para acompañar ese proceso.
¿Cuánto dura el tratamiento?
No hay un número de sesiones igual para todos. Depende de lo que esté ocurriendo en tu caso, de los objetivos que definamos y de cómo vayas avanzando. No trabajo con paquetes cerrados de sesiones.
Maggie Pulido¿Te cuesta dar el primer paso? Escríbeme y vemos por dónde empezar.