Inicio/Ataques de pánico
Ataques de pánico
Cuando el miedo es al próximo ataque
El corazón se acelera, te mareas, te falta el aire y aparece el miedo a perder el control, desmayarte o morir. Más que aprender técnicas para apagar el ataque, buscamos que esas sensaciones dejen de significar peligro.

Para leer
Artículos sobre este tema
Cómo se ve
Puede que te suene alguna de estas
- De repente el corazón se acelera, te mareas, te falta el aire o sientes que algo no está bien.
- Cuando aparecen los síntomas piensas: «me voy a desmayar», «voy a perder el control», «me está dando algo» o «me voy a morir».
- Estás pendiente de cualquier cambio en tu cuerpo por miedo a que empiece otro ataque.
- Evitas hacer ejercicio, tomar café, sentir calor o cualquier cosa que pueda acelerar tu corazón o producir sensaciones parecidas.
- Has empezado a evitar lugares o situaciones por miedo a tener un ataque y no poder salir, recibir ayuda o manejarlo.
- Necesitas saber dónde está la salida, ir acompañado o tener algo cerca que te haga sentir seguro.
- Después de un ataque puedes pasar horas intentando entender qué lo provocó y cómo evitar que vuelva a ocurrir.
- A veces ya no necesitas estar teniendo un ataque: el miedo a que aparezca el siguiente empieza a acompañarte todo el día.
No hace falta reconocerte en todas. Si tres o cuatro te suenan demasiado familiares, quizás ya hay algo que vale la pena trabajar en terapia.

Qué hay debajo
El problema ya no es solo el ataque. Es empezar a tenerle miedo al próximo.
Un ataque de pánico es una subida intensa de miedo o malestar acompañada de sensaciones físicas que pueden sentirse muy amenazantes. El corazón se acelera, cambia la respiración, aparece mareo, temblor, calor, hormigueo… y cuando interpretas esas sensaciones como señal de que algo grave está pasando, el miedo aumenta todavía más.
Entonces empiezas a vigilar tu cuerpo, intentar controlar los síntomas, escapar, evitar ciertas sensaciones o situaciones y buscar formas de sentirte seguro. A corto plazo puede aliviarte. A largo plazo, puede reforzar la idea de que esas sensaciones sí eran peligrosas y necesitabas hacer algo para protegerte de ellas.
En terapia no trabajamos solamente para que tengas menos ataques. Trabajamos sobre el miedo a las propias sensaciones, lo que interpretas cuando aparecen y lo que has empezado a hacer para intentar que no vuelvan a ocurrir.
Lo que no es
- Tener un ataque de pánico no significa necesariamente tener un trastorno de pánico.
- No es «volverte loco» ni perder el control de tu mente.
- No se resuelve simplemente diciéndote que «no te va a pasar nada» o respirando.
- No necesitas conseguir que tu cuerpo deje de activarse para poder dejar de tenerle miedo a esa activación.
También lo trabajamos aquí
Otras formas en que suele aparecer
Miedo a sentir ansiedad
Ya no solo te preocupa lo que pueda pasar: te preocupa que aparezca la ansiedad y no puedas manejarla.
Lo que buscamosNo garantizar que nunca la sentirás, sino que tengas la habilidad para manejarla.
Hipervigilancia corporal
Un latido, un mareo, una presión, una sensación diferente… y tu atención queda secuestrada.
Lo que buscamosQue tu atención vuelva a estar en lo que es valioso para ti.
Preguntas sobre el tema






